Delirio

October 4th, 2008 by admin

La noche jugaba con Francisco. Su cuerpo débil lo azotaba y fatigaba, como si una fuerza misteriosa le hubiese robado el ánimo. Sus párpados de plomo engañaban su visión. Apenas distinguía la silueta de la enfermera que lo cuidaba. Era la compañía de ella y el amor discreto que él le profesaba lo que mantenía con vida a Francisco.

-¿Has tomado tus medicamentos?- Inquirió con suavidad la hermosa mujer que lo miraba directamente a los ojos.
-No, pero no dude en que lo haré. Buenas noches- Respondió como de costumbre y se apagó la luz.

A la mañana siguiente, despertó empapado de nervios. El acre de sus medicinas no estaba presente en su paladar. Tenía los músculos tensos. Adormilado aún, fue al lavabo, quizá buscando respuestas en su propio reflejo. Tropezó con un bulto. La imagen que presenció hizo reventar su calma en miles de trozos. Era la enfermera, su amor y esperanza, inerte en el suelo. Y él era, precisamente, el asesino.

Sumergido en sus pensamientos, concluyó que a media noche la enfermera había entrado en su habitación para cambiar sus sábanas, y sin el control de si que le otorgaban aquellas pequeñas pastillas azules, él la había matado en medio de su confusión. Pronto, el brillo de sus ojos se desvaneció. Sus fantasías platónicas se esfumaron, así como el sentido de su vida.

El ruido del caminar matutino de los doctores le recobró la conciencia y su condición de criminal. Perdería la libertad física, siendo que ya tampoco poseía su libertad mental. En un acto de desesperación y locura, figuró que la muerte por envenenamiento no sería del todo indigna y una centena de mililitros más tarde su trágica existencia había acabado.

Cuando la puerta se abrió, la enfermera se sobresaltó. Francisco había olvidado tomar su tratamiento y había cometido suicidio mientras sufría una alucinación. Sin la más remota idea de lo que el hombre que más puramente la había amado había experimentado y visto, dijo:

-Lástima, comenzabas a agradarme.

Y lo cubrió con una manta blanca
.

Olimpiada de Física

September 29th, 2008 by admin

Sin más motivación que la curiosidad y esa paradójica actitud mía de autosuperación, hace aproximadamente dos semanas que acepté participar en la olimpiada de Física. La Física jamás ha sido mi área fuerte, ni la que más me gusta, pero tenía esa extraña sensación –llamémosle intuición- de que la experiencia sería divertida.

Así como yo, otros ocho compañeros se aventuraron a la olimpiada. Todo lo que teníamos, en aquél instante, era un temario confuso, amor al arte, y una vasta biblioteca. Pero había, a la par, un muro que nos amenazaba. Los exámenes bimestrales caían en las fechas que, se suponía, eran para prepararnos al susodicho evento físico.

No les mentiré, aunque posiblemente incurra en una exageración, si les confieso que estudiamos 4 horas, bien aprovechadas, en total. Fue la semana más larga de la cuál aún conservo memoria. Despertar a las siete de la mañana, ir a biblioteca de la escuela, realizar las tareas, estudiar para los exámenes, y destinar unos minutos para la olimpiada de Física. Para, luego, asistir a clases como cualquier alumno más.

El día del evento no dejó de llover. Por eso de las siete, ya estábamos de camino al Cbtis 78, en Altamira. Fuimos de los primeros en llegar. Esperamos tres horas sentados, helados hasta los huesos por el aire acondicionado, para que dieran inicio a la inauguración. Se habló de la importancia de la Física en México y de los anteriores eventos, vanagloriando la participación del anfitrión.

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Lázaro

September 15th, 2008 by admin

Al abrir los ojos, vino a mí la remembranza de un peculiar sueño profundo pero vacío. La incomodidad del lugar donde me hallaba y el olor nauseabundo distrajeron mis pensamientos y al fin recordé con temor mi pasado. Yo ya había muerto una vez. Sin más remedio que vivir, levanté con todas mis fuerzas la loza que me separaba del exterior y la luz me cegó temporalmente.

El jardinero del camposanto me miró incrédulo y presa del pánico, corrió tambaleándose como si al mismo demonio hubiese visto. Limpié cuidadosamente mi cuerpo, que apenas recuperaba su calor, y procedí a visitar el único lugar donde sabía que me recibirían con más agrado que el expuesto por aquel arranca hierbas.

A medida que recorría el sendero a mi antigua morada, interrogantes aparecían en mi mente: ¿Cómo es que he resucitado? ¿Por qué lo he hecho? ¿Es éste un nuevo comienzo? Sin embargo, la filosofía nunca había sido mi interés, así que abandoné esas preguntas sin solución y decidí construir sus respuestas.

Cuando una cara familiar apareció, la de mi sobrino, no fue miedo lo que se dibujó, no; lo que vi en su rostro fue decepción disfrazada de enojo. Sucedía que mi sobrino había heredado parte de mi fortuna y ahora estaba receloso de perder lo que mi desenlace le había regalado. Le dije que no tenía nada que temer, pues existía en mí la intuición de que mi estancia sería breve.

Llegué al que había sido mi hogar tan sólo cinco días atrás. Tantee si debía o no tocar la puerta, pero el impulso me dominó y entré de golpe. Lo descubrí incauto. Era Manolo y estaba acostado en mi cama, con mi mujer. Al fin el propósito de mi regreso era claro. Yo debía vengar mi asesinato impune. El coraje tomó posesión de mí y aprovechando lo sorpresivo de mi aparición, tomé una silla y ataqué con furia a mi antiguo mejor amigo y judas. Hice lo mismo con la mujer que una vez me había jurado amor eterno. Ambos cayeron desmayados.

Los cargué en mi espalda, avancé en mi camino sigiloso y los enterré conmigo.

Enrique, nunca olvides lo siguiente.

September 14th, 2008 by admin

1. Existe una fuerza invisible, infinita e indivisible; causa de las causas, la satisfacción que el conocimiento no llena, el orden de la entropía y la homeostasis universal, el origen de nuestro espíritu y sus manifestaciones, es decir, los sentimientos: Dios. No aquel vengador, justiciero ciego, creador apático y de oídos sordos. Es el que actúa sigiloso, conecta nuestras existencias y las embellece, aquel que ha de ser escuchado, o perderás tu humanidad y tu camino.

2. Cuando estás triste y al encender la radio está esa canción que te anima, tal cual fuese escrita para ti; cuando un extraño te saluda cálidamente sin conocerte y sientes una extraña conexión; cuando todo el Universo mueve sus engranes para que tú ganes; cuando inexplicablemente sientes un fuego en tu interior que no se puede apagar. Todo eso es Dios interviniendo para que lo escuches. ¿Necesitas más milagros para hacerle caso?

3. Podrás empezar a escalar antes que los demás, podrás subir los tramos a mayor velocidad que ningún mortal pueda alcanzarte, podrás saber justamente hacia donde quieres llegar con la precisión necesaria para no fallar, pero ¿de qué sirve estar en la cima del monte, si habrás de estar solo, con frío y muriendo con el corazón congelado?

4. Mira a tu sociedad a través de una pared de vidrio, de modo que no puedas ser tentado y seas un juez imparcial. Observa cómo se rige por una serie de principios que no tienen principio. Sus factores son el hedonismo, la hipocresía, la indiferencia ante la muerte, agresión, la no capacidad de perdón, el libertinaje, el aprovechamiento desmedido del prójimo, la injusticia y la descarga de la culpa en el indefenso. Es tu labor criticarla, estar por sobre encima de ella, para actuar bajo la premisa: ¿Qué haría el amor?

5. No temas mostrar tu humanidad, pues quien poco uso hace, desgasta. Un par de consejos que vendrían bien: Comunica, aunque debas empezar con cosas sencillas como un saludo; ten un tacto humano, muestra genuina preocupación, una voz suave y lenta, gestos tiernos; comparte, da un poco de ti y recibirás un poco, sino es que mucho, del otro. Te sorprenderías cuando puedes aprender del mayor de los torpes, del mayor de los tontos, y hasta del mayor de los tontos torpes.

Enrique Vázquez #1

August 11th, 2008 by admin

Era la clase de Filosofía del primer día, la cual es impartida por un maestro que tiene una dicción algo extraña y todos estábamos en el salón, esperando por el pase de lista. Se abre la puerta y un alumno nuevo entra, preguntando: ¿Aquí va Enrique Vázquez? El maestro revisa su lista y contesta afirmativamente.

Yo, creyendo que aquel alumno me venía a decir algo, lo espero pacientemente, pero en vez de hablarme, se sienta a mi lado. Sorprendido, le digo: Oye, ¿cómo dices que te llamas? Me responde: Enrique Vázquez. Me entra un sentimiento extraño entre risa y nervios (porque pensé que quizá me había equivocado de salón). Su segundo apellido es Narro.

El maestro comienza a pasar la lista de asistencia y yo aguardo a que me mencione (o al otro Enrique) para ver si estoy en el salón correcto. Los nombres son mencionados uno a uno, llega el momento culminante y no entiendo lo que dice el maestro. Me pongo de pie y voy y reviso la lista. La impresión dice Enrique Vázquez Cervantes. Soy yo.

Me regreso y el digo al otro Enrique Vázquez que creo que se equivocó de salón. Él alza la mano, mientras que el maestro nos explica un poco de lo que consiste la filosofía. Finalmente el maestro le presta atención y lee mi nombre en la lista, en voz alta. Enrique V. Narro se para, dice en voz alta “me equivoqué de salón”, suena el timbre de salida y todos nos vamos. Yo riendo por fuera y carcajeándome por dentro.

Actualizado: Al parecer, entendí y escuché mal (debería dejar el iPod) lo que ocurrió. El otro sujeto se llama René Vázquez. Puff. Gracias a los que avisaron.

Muéstrame esa lengua

August 11th, 2008 by admin

Los sabios del mundo suelen decir que el motor de este planeta no es otro que el amor. Los psicólogos añadirían que, entonces, el combustible sería el sexo. No sería difícil pensar que, por tanto, lo que está horriblemente mal en este mundo es el amor (descartamos al sexo por obvias razones -que está bastante bien).

Para empezar, ¿quién fue el listo que nos escribió sobre piedra que la máxima manifestación de amor debe ser el pronunciar las dos palabras más difíciles del castellano: te amo? ¿No vasta la mirada como señal inequívoca de que estamos ante nuestro ser amado? ¿Y por qué el amor pasional se escribe siempre singular?

Yo propongo un ritual menos ridículo para expresar prácticamente lo mismo. Mucho más sencillo. Que, de hoy hasta que terminen los tiempos, cuando un hombre ame a una mujer (o viceversa, o de hombre a hombre también –el lesbianismo queda fuera de la lista y es considerado una aberración, por disminuir el número de mujeres disponibles-) abra su boca y saque la lengua.

Saca la lengua

Imagínense nada más. En el cine romántico, luego de que Landon pase por toda una clase de pruebas que aseguren que su interés es puramente platónico, en plena noche llena, y cara a cara frente a Jamie, en vez de decirle un te amo vacío, enseña la lengua, mientras que Jamie –tímidamente y sonrojándose- suspira, y en señal de aprobación, también saca su lengua. Beso romántico a continuación y la pantalla en negro después. El público femenino sale de las salas llorando y el masculino quejándose por haber tirado en saco roto 5 dólares.

Habría, después de todo, consecuencias contraproducentes. Los dentistas tendrían que desaparecer, pues como nadie querría tener una lengua sucia, la salud bucal mejoraría considerablemente. Michael Jordan tendría que haberse buscado un nuevo método de concentración para lograr su magia y Gene Simmons sería considerado un dios.

Ya lo veo así, un amor más oral y menos conflictivo, menos guerras globales de hombres testarudos que siguen despechados porque en el baile de preparatoria la porrista no fue con ellos (por causa de su timidez verbal). Un mundo mejor.

El mapa para alcanzar el éxito, de John C. Maxwell

August 11th, 2008 by admin

A mí siempre me han fascinado las vidas de las personas que ahora reconocemos como exitosos en lo que hacen. Ni para qué presentarlos: Bill Gates, Steve Jobs, Arnold Schwarzenegger, Michael Jordan, Albert Einstein, Adolf Hitler, David Linch, Freddie Mercury, Teresa de Calcuta, y un largo etcétera. Cuando me pongo a leer sus biografías, noto que tienen algo en común: Son personas ordinarias haciendo cosas extraordinarias. ¿Cómo es que lo lograron? El ingrediente único, que los distingue del resto, es la perseverancia bien enfocada.

Libros de Maxwell

Con esta introducción quiero contarles acerca de mi más reciente lectura, el libro El mapa para alcanzar el éxito, de John C. Maxwell. Quizá les suene el nombre del autor, pues es considerado un experto en liderazgo y desarrollo personal, además de que ha escrito aproximadamente 50 libros de esa área. Actualmente imparte charlas, escribe y da a conocer todo lo que ha aprendido con los años sobre cómo ser exitoso.

En primer lugar, Maxwell nos da un tirón de orejas diciéndonos qué no es el éxito: No es el dinero, los conocimientos, la fama, el poder y ni siquiera el amor. Tampoco la suma de todos juntos. El éxito, más bien, es estar en continuo desarrollo: no es un destino fijo, sino un viaje infinito. Todos están destinados, de alguna forma, a alcanzar el éxito. En otras palabras, el éxito no discrimina.

En palabras del autor, el éxito lo podemos encontrar como:

Conocer su propósito en la vida,
Crecer para alcanzar su máximo potencial,
y sembrar semillas que beneficien a los demás.

A lo largo y ancho del libro, Maxwell nos da consejos para no desviarnos del camino al éxito. Yo los resumiría de este modo:

1. Cultiva tu potencial máximo.

2. Ayuda a los demás a que se desarrollen.

3. Elige hacia dónde quieres ir.

4. Empieza ahora y no dejes que nada te detenga.

5. Durante el viaje, todo es actitud.

6. Lleva compañía a tu viaje al éxito.

7. No dejes de moverte.

8. Has que otros puedan seguir adelante.

En definitiva, es un buen libro de crecimiento personal, ya que posee los elementos que lo justifican: Dice verdades evidentes, motiva bastante y va directo al punto, que es el que encuentres el éxito en ti mismo.

Cuida tus creencias y comprende las de los otros

August 11th, 2008 by admin

Hace un buen tiempo, por unas cuestiones que no merecen la narración de los detalles con mucha precisión, perdí a dos amigos de Internet –buenos amigos, debo añadir-. En su momento no entendí cómo era posible que esas dos personas hubiesen tirado a la basura mi amistad, pero mientras hoy reflexionaba en la cama (sin poder dormir) sobre otro asunto muy distinto (y que tiene que ver con las creencias), llegué a una conclusión que me parece coherente.

Vaso

La causa por la que chocamos fuertemente con otras personas (y con nosotros mismos) es que nuestras creencias discrepan sobre algún tema en específico. Me explico: Nosotros (tú, yo, él) poseemos un conjunto de creencias o valores entorno a cómo debe ser un asunto (de hecho tenemos creencias para cada asunto) y en momentos de duelo, éstas creencias interiores apuntan a lados totalmente opuestos.

Generalmente lo que creemos unos y otros es similar, por aquello de que compartimos una cultura. Es así que cuando visitamos un país lejano todo nos parezca “extraño”, desde el vestir de la gente, el trato que nos dan, hasta cuestiones más obvias, como el idioma, los rasgos físicos, etcétera.

Lo que ocurrió con esos dos ex amigos fue que yo hice algo de poca importancia para mí mismo (en mis creencias), pero que para ellos era un acto soberbio, mezquino, infantil y hasta podría entenderlo (por lo que me dijeron) como traición.

En fin: Las creencias son lo único que nos detiene, pues son el vaso a través del cual miramos la realidad. Entonces, ¿discutirás porque el vaso está medio lleno, medio vacío –o mejor te tomarás el agua?

Nuevo dominio, nuevo diseño, pero el mismo blog

August 3rd, 2008 by admin

Básicamente eso, que he comprado un nuevo dominio del cual he quedado fascinado, pues lleva mi nombre y la extensión coincide con las iniciales de mis apellidos (los dominios .vc corresponden a San Vicente y las Granadinas, pero prefiero creer que está diciendo Vázquez Cervantes).

Y ya que he comprado un nuevo dominio, pensé en también diseñar algo bonito para mover mi blog personal (antes Quique.ws) y que diese un “aire nuevo”. Al final quedó esto.

Como no todo lo que tenía mi otro blog era de mi gusto, decidí solo pasar para éste lo que me parecía conveniente. También reorganicé las categorías.

¿Qué les parece?

18 consejos para vivir mejor de Dalai Lama

July 4th, 2008 by admin

Dalai Lama

Lamentablemente cuando llegamos a éste mundo, además de estar desnudos, venimos sin manual de instrucciones. El más reciente Dalai Lama (aparentemente) ha escrito por nosotros algunos consejos sobre cómo vivir mejor:

  • 1. Toma en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos.
  • 2. Cuando pierdas, no pierdas la enseñanza.
  • 3. Sigue las tres R: Respétate, respeta a los demás y responsabilízate por tus actos.
  • 4. Recuerda que a veces no obtener lo que deseas es signo de buena suerte.
  • 5. Aprende las reglas para que puedas romperlas convenientemente.
  • 6. No dejes que una pequeña disputa termine una gran amistad.
  • 7. Cuando te des cuenta de que has cometido un error, actúa inmediatamente para repararlo.
  • 8. Pasa un tiempo en la soledad cada día.
  • 9. Abre los brazos a los cambios, pero no dejes ir tus valores.
  • 10. El silencio es, en ocasiones, la mejor de las respuestas.
  • 11. Vive bien y honorablemente. Así, cuando seas viejo y recuerdes tu vida, podrás disfrutarla de nuevo.
  • 12. Una atmósfera de amor en el hogar es el fundamento de tu vida.
  • 13. Durante discusiones con seres queridos, combate la situación actual. El pasado quedó ayer.
  • 14. Comparte tu conocimiento y aspirarás a la inmortalidad.
  • 15. Sé gentil con la tierra.
  • 16. Visita un lugar nuevo cada año.
  • 17. La mejor relación se da cuando tu amor por los otros excede a tu necesidad hacia ellos.
  • 18. Juzga el éxito como lo que has de dar para recibir.

No será un manual precisamente, pero son principios armónicos para ser mejor persona. Leídos en OwenKelly.net (traducción libre).