Archive for March, 2009

Perderse

Friday, March 27th, 2009

Enamorarse de ella (oh, ella) era como una fase por la cual se debía atravesar (como una peligrosa montaña: como mil montes) para llegar a ser hombre. Un camino que recorrer para encontrarse completo. Desgracia saborear esa delicia demasiado tarde, cuando no era ya tan joven para soportar semejantes dolores. Transcurrí doblemente que cualquier otro mortal en caminar ese desierto tan oásico, y al finalizar la travesía descubrí que ya no era yo mismo. En algún pasadizo, quizá en varios sitios, había olvidado fragmentos propios, como quien por descuido libera cientos de globos revolotearse por el cielo, mas no me preocupé, porque sabía que era parte del destino…

Tenía que decirlo.

Teoría de juegos

Saturday, March 21st, 2009

El amor es el más divertido de los juegos, tanto que Goethe escribió por nosotros que «el amor es el único juego que pierdes, simplemente por rehusarte a jugarlo». Esto pasaba por mi cabeza mientras nos daban una introducción a lo que es la Teoría de Juegos.

John Nash, su máximo exponente e ídolo personal de todos los tiempos, propuso que podíamos aplicar modelos matemáticos para encontrar que en todo sistema de varios jugadores existían equilibrios, esto es, puntos donde los jugadores están en igualdad de condiciones. Además, añadió que era posible determinar el resultado de éstas interacciones, bajo una premisa de racionalidad: cada jugador, impulsado por su egoísmo, elige lo que más le conviene.

Intuí que tal vez podíamos aplicar este tipo de análisis matricial a la actividad lúdica que mencionaba en el primer párrafo, y obtuve el siguiente acomodo:

’Teor</p

Fases amorosas

Monday, March 2nd, 2009

Love

Apareces en mi vida (no lo pedí.)
Hablas, te contesto. ¡Distraes!
Sonríes, tienes mi atención.
Quieres conocerme, te conozco.
Existes para mí.
¿Qué pasa? ¿Qué siento?
Me encuentras sin buscarme, ¿qué intentas?
No te será fácil, pues no te oigo.
Tú ganas, tal vez me gustas.
Lo sabes, intuyes, pero debo decírtelo.
Temo, postergo, no te lo confieso.
Es tarde, no importa más.
¡Mejores cosas tengo qué hacer!
O no. Tal vez no soy tan frío.
¿Y ese, quién es?
Te toma de la mano. Y duele.
Fuerte soy, no sufro. Quizá.
¿Todo eso perdí? Lloro.
El tiempo ayuda. Estoy mejor.
Lo has dejado. Se siente… raro.
Podría ser mi momento. No, es acto mezquino.
Otros llegan, te quieren. Gracias por ignorarlos.
Ha llegado otra. Es linda, es diferente.
Pienso que no eras para mí.
¿Pero por qué entonces no sales de mí?
Si pudiera, no dudaría en odiarte.
Otros vienen, indecisa estás.
Me queda claro que te he de decir adiós.
Aunque es lujo. Mejor decir hasta luego.
Pues es todo. Gracias. Hasta luego.