
Una querida amiga me prestó Donde termina el arco iris, una novela de 400 páginas de Cecelia Ahern, autora también de Posdata: Te amo. Antes de que piensen que se trata de un libro para mujeres, les diré que no. Es un libro para sentimentales.
Trama
La historia se desenvuelve entorno a Rosie y Alex. Cuando eran niños vivían a unas calles y sostenían una hermosa amistad. Compartían sus mejores momentos, los regañaban en las clases por no dejar de hablar, se contaban hasta de lo que comían. Rosie ama a Alex, y viceversa. Pero ninguno de los dos tiene el valor de decirlo. Quizá ni siquiera son conscientes de ello.
Trascurren los años, los dos dejan de ser niños, y por azares del destino, una noche le da un rumbo muy distinto a sus vidas. Se suponía que Alex habría de acompañar a Rosie a su fiesta de graduación, pero su vuelo no sale a tiempo y le falla.
Sin su mejor amigo y amado en secreto —secreto aún para Rosie— ella acude al baile en compañía de Brian, un conocido de la infancia a quien apodaban El Llorica. La noche se sale de pasión y Rosie termina embarazada. De un hombre que no ama. La vida que Rosie había planeado, todo, se va al carajo.
Mientras tanto, Alex sigue su propio camino en Harvard, estudiando para ser médico. Ahí conoce nuevas amistades, al mismo tiempo que a una chica con quien después se casará. Rosie tiene una hija y Alex está por casarse. ¿Cuál fue la mala broma que el destino hizo para separarlos?
Lo mejor
- La lectura fluye por sí sola. Nada de lenguaje culto, ni ideas complicadas.
- El modo cómo está escrito. La historia la narran por cartitas que se enviaban, mensajitos y hasta chats.
- Los momentos mágicos. A veces lloras y otras ríes a lo más.
- El mensaje (uno de ellos): ¿Por qué nos cuesta tanto decir “te quiero”?
- Sus giros. Me encantó eso de la maestra Casey Malaliento Narizona. Y lo de los musculosos atacando a Comosellame, también fue genial.
¿Qué, sólo cinco? Podría seguirle (en serio), pero mejor léanlo.
Valoración
Pues qué les digo. Me encantó. No es un libro que me llevaría a una isla desierta, pero vaya que los disfruté leyendo. No por la fuerza de las ideas, sino de los sentimientos que despiertan.




